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José Juan Tablada. Un día... (Poemas sintéticos)
José Juan Tablada. La feria. (Poemas mexicanos)
José Juan Tablada by Ty Hadman

José Juan Tablada
EL JARRO DE FLORES (Disociaciones líricas)

Nueva York, 1922

EL JARRO DE FLORES
(Disociaciones líricas)

Hokku. – De camino. – Bestiario. – Paisajes.–
Marinas.– En el jardín.–
El reló de sombra.– Árboles.– Frutas.–
Dramas mínimos.

 

HOKKU

Un día... (Poemas Sintéticos) libro hermano de El jarro de flores, fue publicado en Caracas a mediados de 1919.

La crítica mexicana ejercida generosa y sutilmente por Enrique González Martínez, Genaro Estrada, Rafael López y Ramón López Velarde, no estableció el carácter de aquellos poemas. La otra crítica, la que juzga pero no comprende, lucubró, a mi intención, sobre poesía china y aun sobre epigramas alejandrinos... Ni siquiera el doble fulgor estelar de los claros nombres de Bashó y Shiyo, inscritos en la dedicatoria, pudo alumbrar la espesa tinta en cuyo núcleo se agitan en vano los turnios calamares...

Los "Poemas Sintéticos", así como estas "Disociaciones Líricas", no son sino poemas al modo de los "hokku" o "haikai" japoneses, que me complace haber introducido a la lírica castellana, aunque no fuese sino como una reacción contra la zarrapastrosa retórica, que sólo ante el ojo de vidrio de Clemencia Isaura puede hacer pasar como poetas a los bembudos generales de Haití.
El "Haikai", de floral desnudez, no necesita búcaros.

Por esencia es justo vehículo del pensamiento moderno; tema lírico puro, adámico como la sorpresa y sabio como la ironía.

A quienes avaloran las cosas por su tamaño, podría decirse que biológicamente, nada hay grande ni pequeño, hacerles notar que los rascacielos no son sino quirotecas de la gran Mano Judía, las Pirámides nilóticas, gorros de dormir para cadáveres faraónicos, y en cambio, recordarles la célula, o bien el millón de kilowatts almacenado en un milímetro cúbico de éter...
Un año después de la publicación de Un día..., la Nouvelle Revue Française (N° 84, septiembre 1, 1920) publicó "haikais" escritos en francés por doce poetas de Francia, bellísimos algunos como el de Jean Paulhan:

Qui te parle en souriant?
Non c´est le ruisseau qui roule
Quelques fleurs...

Recientemente, Paul Fort reconoce el interés que la poesía del Japón despierta entre notorios escritores de Francia y nota la aparición en esa lírica de una primavera de "haikais". Esto, con los escritos en inglés por poetas anglosajones, prueba que la síntesis poética que me sedujera hace tiempo, ha sido digna de universalizarse.

Dos jóvenes poetas mexicanos, entre otros, han comenzado a escribir "haikais". Uno, Rafael Lozano, muestra plausible propósito de sobriedad. Otro, Carlos Gutiérrez Cruz, es autor de varios poemas sintéticos, muchos buenos y uno perfecto, "El Alacrán", que dice así:

Surge de algún rincón
enmedio de un paréntesis
y una interrogación...!

Haikai definitivo, capaz de haber hecho reír con júbilo al viejo Bashó del siglo XVII, alma mixta de dos poetas, Francisco Villon, el Pícaro, y Francisco de Asís, el Santo; romero perdido en las remotas veredas niponas que hoy surge como fantasma amable y venerable, para recorrer los caminos del mundo.

José Juan Tablada

Nueva York, Abril, 1922.

 

De camino

Hotel "La Esperanza". – Remanso. –
Hongo. – Atalaya. –
La guacharaca. –
Tucuso montanero. – Raíces. –
Gramíneas. – Tormenta. –
En camino. – Pedregal. –
... ? ...

Hotel "La Esperanza"

En un mar de esmeralda
Buque inmóvil
Con tu nombre por ancla.

(Bogotá, Colombia)

 

Remanso.

Las espumas del río se arremansan
Y entre las piedras fingen
Grandes esponjas blancas...

 

Hongo.

Parece la sombrilla
Este hongo policromo
De un sapo japonista.

 

Atalaya.

A la víbora que cruza el camino
Anuncia desde el árbol el pájaro
A tiempo que se acerca el peregrino.

 

La guacharaca.

¿Asierran un bambú en el guadual?
¿Canta la guacharaca?
Rac... Rac... Rac...

(Colombia)

 

Tucuso montañero.

Plumaje azul turquí
Y largo pico, es un
Gigante colibrí...

 

Raíces.

Ondula por el suelo y se entierra
De pronto la raíz del caucho
Como una culebra...

 

Gramíneas.

Espigas que fingen orugas
Y aprendices de mariposas
Al extremo de un tallo se columpian.

 

Tormenta.

Tormenta en el camino...
Cuando un gallo cantaba
Anunciando el ya próximo cortijo!

 

En camino.

Seis horas a pie por la montaña,
Ladra un perro lejano...
¿Habrá qué comer en la cabaña...?

 

Pedregal.

A mis pies arroyos de plata;
Brillan bajo el sol y la lluvia
Las piedras del camino de la montaña.

 

... ? ...

Doble fulgor apenas móvil
En la senda nocturna. ¿Acaso un buho?
¿Acaso un automóvil...?

 

En el jardín

Libélula. – Día de sol. –
Día lluvioso. – Narciso. –
En Liliput. – Luciérnagas. –
Vuelos. – Cigarra Nocturna.

Libélula

Porfía la libélula
Por prender su cruz transparente
En la rama desnuda y trémula...

 

Día de sol:

Hay una mariposa
En cada flor...

 

Día lluvioso:

Cada flor es un vaso
Lacrimatorio...

 

Narciso.

Brinda el Narciso al florecer
Diminutos platos y tazas
De oro y marfil... y olor de té!

 

En Liliput.

Hormigas sobre un
Grillo inerte. Recuerdo
De Guliver en Liliput...

 

Luciérnagas.

El jardín bordan
Alternativamente
Con una lentejuela en cada rosa...

 

Vuelos.

Juntos, en la tarde tranquila
Vuelan notas de Ángelus,
Murciélagos y golondrinas.

 

Cigarra nocturna

Cascabel de plata
En un trémulo hilo
De luna...

 

Bestiario

El burrito. – Garza. – Caimán. –
Un mono. – Jaguar. –
Perico.

El Burrito.

Mientras lo cargan
Sueña el burrito amosquilado
En paraísos de esmeralda...

 

Garza.

Garza, en la sombra
Es mármol tu plumón,
Móvil nieve en el viento
y nácar en el sol...

 

Caimán.

El gris caimán
Sobre la playa idéntica
Parece de cristal...

 

Un mono.

El pequeño mono me mira...
¡Quisiera decirme
Algo que se le olvida!

 

Jaguar.

Luce del jaguar el blasón:
En campo de oro
Las manchas del sol.

 

Perico.

El perico violeta
Cabe su verde jaula,
Desprecia mi sorpresa...

 

Paisajes

Refleja las cruces. – Crepúsculo.
Panorama. –
Looping the loop.

Refleja las cruces
Del cementerio rústico
El río llorado de saúces...

 

Crepúsculo.

Brujo crepúsculo destila
De las montañas de carbón de piedra
Raras y horizontales anilinas...

 

Panorama.

Bajo de mi ventana, la luna en los tejados
Y las sombras chinescas
Y la música china de los gatos.

 

Looping the loop.

Vesperal perspectiva;
En torno de la luna
Hace un "looping the loop" la golondrina.

 

Marinas

Toninas. – Coquillage. –
Pelícanos. – Peces voladores.

Toninas.

Entre las ondas azules y blancas
Rueda la natación de las toninas
Arabescos de olas y de anclas.

 

Coquillage.

La ola femenina me mostró,
Carnal, en la mitad de su blancura,
La concha que a Verlaine turbó...

 

Pelícanos.

Suicidas como los humanos,
Clavan los grandes picos en las rocas
Y se dejan morir los pelicanos.

(Costas del Caribe)

 

Peces voladores.

Al golpe del oro solar
Estalla en astillas el vidrio del mar.

 

El reló de sombra

6 p. m. – 6 p. m. – 6.30 p. m. –
7 p. m. – 8 p. m. –
10 p. m. – 12 p. m.

6 p. m.

Ha plegado sus hojas
Sobre el cielo de nácar
La mimosa.

 

6 p. m.

La golondrina con su breve grito
Traza en el cielo signos de infinito.

 

6.30 p. m.

Nocturnas mariposas
Se desprenden de las paredes,
Grises como la hora.

 

7 p. m.

De las ranas palúdicas
Revienta a flor de agua
La musical burbuja...

 

8 p. m.

Canta un responso el sapo
A las pobres estrellas
Caídas en su charco.

 

10 p. m.

Lanza el torvo mochuelo su carcajada
A la bruja lechuza volando al sabbat.

 

12 p. m.

Parece roer el reló
La medianoche y ser su eco
El minutero del ratón...

 

Árboles

Saúz llorón. – Palma real. –
Bambú.

Saúz llorón.

Romántico saúz, lloraste tanto
Que agobiado, en el río te reflejas
Como en tu propio llanto...

 

Palma Real.*

Erigió una columna
La palma arquitectónica y sus hojas
Proyectan ya la cúpula.

* Oreodoxa regia

 

Bambú.

Ave aristotélica, mudas,
Oh bambú del Otoño,
Tus hojas, como plumas...

 

Frutas

Frutas. – Guanábana. –
Plátano. – Granadita. –
Sandía. – Naranja.

Frutas.

Sin amargura os cantará el poeta
Llevándose la mano a la cintura,
Oh frutas de mi dieta!

 

Guanábana.

Los senos de su amada
El amante del trópico
Mira en tu pulpa blanca.

 

Plátano.

En la verde tahona cuelgas pródigo
Dorado por el sol, oh pan del trópico!

 

Granadita.

Brindas a la vez,
Entre albos encajes,
Copa y coctel...

 

Sandía.

Del verano, roja y fría
Carcajada,
Rebanada
De sandía!

 

Naranja.

Dale a mi sed
Dos áureas tazas
Llenas de miel!

 

Dramas mínimos

Heroísmo. – Kindergarten. –
Luciérnagas. – La carta. –
. . . . . . . . – A un crítico. –
El insomnio. – Identidad. < –
Nocturno. – Coyoacán. –
Crapodina. – Estrella errante.

Heroísmo.

Triunfaste al fin perrillo fiel
Y ahuyentado por tu ladrido
Huye veloz el tren...

 

Kindergarten.

Desde su jaula un pájaro cantó:
¿Por qué los niños están libres
Y nosotros no?...

 

Luciérnagas.

La inocente luciérnaga se oculta
De su perseguidor, no entre las sombras
Sino en la luz más clara de la luna...

 

La carta.

Busco en vano en la carta
De adiós irremediable,
La huella de una lágrima...

 

. . . . . . . .

Como el agua, el ensueño
Si cuaja es sólo
Hielo...

 

A un crítico.

Crítico de Bogotá:
¿Qué sabe la rana del pozo
Del cielo y del mar?

 

El insomnio

En su pizarra negra
Suma cifras de fósforo...

 

Identidad.

Lágrimas que vertía
La prostituta negra,
Blancas... como las mías...!

 

Nocturno.

Sombra del volcán al ocaso
Y en la bóveda inmensa, gritos
De invisibles aves de paso...

(Valle de México)

 

Coyoacán.

Coyoacán, al pasado muerto
El coyote de tu jeroglífico
Lanza implacable lamento...

 

Crapodina.

Tú también viste, pobre sapo,
Caer una estrella en tu charco;
Y la mujer a mí y a ti la estrella
Se nos volvió diamante en la cabeza!

 

Estrella errante.

Fugaz como el instante en que la miro
Une el cielo a la tierra
Y a su llanto de oro mi suspiro...

Colombia, Venezuela,
México, 1919-20.